Tradición y Pasión Familiar
Conoce los orígenes de Dulces Gayo, una familia dedicada a endulzar generaciones desde el corazón de Extremadura con el sabor inconfundible de la leña y la manteca.
Nuestra historia en la pantalla
En este pequeño reportaje te mostramos cómo es nuestro día a día en el obrador de Aldeanueva del Camino. La elaboración manual, la selección minuciosa de cada ingrediente y ese aroma inconfundible que inunda nuestro pueblo cada mañana.
¡Siéntate y disfruta como se hacía antes, frente al televisor de toda la vida!
Hitos de Nuestra Historia
El primer horno de leña
Los abuelos María Cruz Blanco y Jesús Gayo, comenzaron su andadura entre harinas y hornos de leña con una pequeña panadería en la localidad de Hervás, donde compaginaban la producción de pan con los dulces típicos de la zona.
La Receta Familiar Perfeccionada
La segunda generación tomó el relevo en el obrador, estandarizando y protegiendo las fórmulas originales transmitidas en libretas escritas a mano. Nació oficialmente la marca Dulces Gayo S.C, sinónima de autenticidad y artesanía pura.
Respeto Absoluto al Tiempo
A pesar de la modernización de los sistemas de empaquetado para mantener la frescura de nuestros dulces, nos mantuvimos firmes en que el amasado, los tiempos de reposo de las masas, la elaboración y moldeado de cada uno de nuestros productos sigan haciéndose a mano y con la misma ilusión tal y como nos enseñaron nuestros padres.
Un sabor que trasciende generaciones
Hoy, nuestros productos llegan a hogares de todo el país. Llevamos con nosotros el orgullo de Extremadura en cada caja, asegurando que cada bocado conserve el mismo cariño y devoción que el primer día.
El Alma de Nuestro Obrador
Materia Prima Natural
Solo utilizamos manteca seleccionada, harina de trigo local y aromas naturales. Sin conservantes artificiales ni aditivos químicos.
Elaboración Artesanal
Cada dulce se moldea, corta y decora a mano por nuestros artesanos reposteros. Creemos que la imperfección es el sello de la artesanía auténtica.
Cocción Tradicional
Nuestros hornos guardan la temperatura ideal para otorgar ese color dorado inconfundible y esa textura hojaldrada o crujiente única.